Cómo equilibrar la vida personal y profesional cuando emprendes

Equilibrar la vida personal y profesional es un reto para cualquiera, pero cuando emprendes, sin duda esto se complica aún más. 

Porque no, no es fácil encontrar ese balance. Y más si estás tratando de sacar adelante un negocio, por todo lo que implica: estar pendiente de todo, gestionar ideas, lidiar con preocupaciones, etc. 

Todo esto hace que las jornadas se alarguen de más, o que la montaña rusa emocional cause estragos en las relaciones personales. 

Y créeme, sé de lo que hablo. 

Por desgracia yo también caí en la trampa de meterme en el negocio tanto a costa de descuidar a mi familia, amigos, y a mí misma. 

Hasta que un día ese desequilibrio me hizo frenar en seco, a las malas, y tuve buscar la forma de balancear las distintas áreas de mi vida sí o sí. 

Para que tú no tengas que llegar a ese extremo, quiero compartir contigo los consejos que te pueden ayudar a equilibrar la vida personal y profesional. 

 

¿Por qué deberías equilibrar la vida personal y profesional?

 

Puede que ya notes los efectos de no equilibrar la vida personal y profesional, o tal vez todavía no y te preguntes por qué es tan importante en realidad. 

Porque tú tienes un sueño, que es vivir de lo que amas. Y tienes el compromiso, las ganas, y lo das todo para conseguir tu objetivo. 

Y si eso implica robarte horas de sueño, lo haces. Y si eso implica no pasar tiempo en familia, también. Y si no tienes tiempo ni para comer en condiciones, no importa. Todo por tu sueño. 

Sin embargo, esas largas semanas se reflejan en todos los aspectos de tu vida, incluyendo tu salud. 

Los síntomas más comunes relacionados con el exceso de trabajo son el insomnio, la falta de memoria, el cansancio permanente, los cambios de humor… 

Y como no, eso se ve directamente relacionado con tu bienestar, tu calidad de vida, y evidentemente, en tu negocio. 

Porque sí, aunque pienses que darlo todo (y más) por conseguir sacar adelante tu negocio es la clave, si no logras equilibrar la vida personal y profesional al final terminarás “pinchando”. 

La solución no es quemarte hasta que no haya vuelta atrás. Esto es una carrera de fondo, y es más inteligente gestionar tus necesidades de forma balanceada para poder seguir dándolo todo durante mucho más tiempo. 

 

Cómo logré tener una vida profesional balanceada 

 

Cuando entendí esta idea, empecé a buscar la forma de conseguir lograr mis objetivos no solo profesionales, sino también personales. 

Y lo primero que hice (y que fue, como se suele decir, “mano de santo”), fue lo siguiente. 

 

Consejo #1 – Planifica tus bloques personales en la semana 

 

Seguro que has oído una y mil veces el consejo de planificar tu semana siempre por adelantado. 

Lo que tal vez no hayas tenido en cuenta, es que es esencial reservar primero los bloques personales. 

Hacer esto fue lo primero que me ayudó a equilibrar la vida personal y profesional. 

En lugar de planificar todas las tareas de trabajo que quería hacer esa semana, y después en los pocos huecos que quedaban poner los compromisos personales, lo hice a la inversa: marqué todos los espacios de mi vida personal, y adapté lo que quedaba a las tareas del trabajo. 

Eso hizo que mi paseo diario por la tarde a la orilla del mar fuese posible, o que todos los jueves sea el día de cenar fuera con los amigos

También comencé a tener tiempo para hacer algo de ejercicio y para leer. Y créeme, esto lo empezó a cambiar todo. 

 

Consejo #2 – Crea rituales matutinos y nocturnos 

 

Otra de las cosas que te recomiendo es que crees rituales matutinos y nocturnos. 

Y no, no te voy a venir con esas del Club de las 5AM ni nada por el estilo (aunque si es lo que te llama la atención, puede funcionar). 

Tampoco te voy a decir que tienes que hacer 20 minutos de meditación, hacer yoga, salir a hacer ejercicio, desayunar un bol de frutas y leer un capítulo de un libro. 

Lo que quiero aconsejarte es que tengas una rutina por la mañana que te ayude a conectar, y una rutina por la noche que te ayude a desconectar.

Y en esto, nadie más te puede decir lo que te funciona que tú mismo. 

A mí por ejemplo me va genial, antes de empezar la jornada, revisar las 3 prioridades para ese día, y visualizar mi propósito y para qué hago lo que hago. Además me encanta empezar el día con un café con leche y un buen libro. 

Y al terminar, planifico el día siguiente, marco esas 3 prioridades para el día siguiente, y desconecto el móvil para no caer en la tentación de mirar nada relacionado con el negocio. 

Pero como te digo, a cada persona le funciona una cosa. Busca lo que te funciona a ti.  

 

Consejo #3 – Aprende a poner límites 

 

Qué importante es saber decir “hasta aquí”. A otras personas, pero también a nosotros mismos. 

Por ejemplo, saber decir: “ok, esto es importante, pero lo puedo solucionar mañana. Ahora lo importante es apagar el ordenador, y pasar tiempo con mi familia.” 

O decirle a otra persona: “ahora mismo estoy encargándome de algo prioritario para mí, me encargo de esto en 2 horas”. 

Saber poner límites me ayudó mucho a poder “cerrar persiana” y a no estar eternamente apagando fuegos y perdiéndome entre tareas que se podían solucionar al día siguiente. 

 

Consejo #4 – Plantéate un sistema minimalista 

 

A veces queremos mantener un sistema demasiado complejo y difícil de mantener, y eso evidentemente repercute en la tarea de equilibrar la vida personal y profesional.

Me refiero a por ejemplo querer estar en todas las redes sociales, o estar siempre en todos los eventos, o querer sacar adelante mil proyectos a la vez que queremos prepararnos para una media maratón. 

Si te planteas un sistema más sencillo, que tenga igual impacto pero que sea más minimalista, el balance será viable. De otra manera, olvídate. 

 

Consejo #5 – Descarga tu mente todos los días 

 

Qué agotador es tener que estar reteniendo en la mente mil asuntos y todos al mismo tiempo: que si mañana es el cumpleaños de la tía, que si el lunes próximo viene el fontanero, que si hay que revisar la publicación de Instagram, y ver qué falla en la configuración de la web, y contestar a ese email, y terminar el curso de ventas que te compraste hace 2 semanas…. 

Seguro que sabes lo que se siente. Al final la mente está sin parar funcionando y recordándonos todo eso. 

Para ello, busca un sistema que te permita anotar todo lo que te viene a la mente. Descarga todo eso, incluyendo las tareas del trabajo, las familiares, las ideas, TODO. 

Como ya está anotado, tu mente puede descansar, y por ende, tú también. 

 

Consejo #6 – Busca una red de apoyo 

 

Por último, es importante que seas consciente que aunque vas a tener días buenos, vendrán días malos. 

Habrá semanas de locura en las que no puedas dejar de hacer X cosa y tengas que dejar de lado tus compromisos personales. 

También días en los que tengas que dormir más bien poco. Al igual que días en los que lo que el cuerpo te pida sea estar modo off. 

Por eso, es clave tener una red de apoyo que sepa por lo que estás pasando, con la que compartir lo bueno y lo malo, y que esté ahí modo soporte. 

Puedes buscarlo en tu área personal (tu pareja, hermano/a, amigos…) y también a nivel profesional con alguien que conecte contigo. 

Verás que aplicando estos consejos sencillos equilibrar la vida personal y profesional resulta más viable y empiezas a ver un cambio en tu día a día, en tus sensaciones y en tu bienestar. 

Cuéntame, ¿qué es lo que más se te dificulta a la hora de conciliar tu vida personal y profesional? 

 

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