Cómo aplicar las neuroventas en tu negocio de coaching (de forma sencilla)

Aplicar las neuroventas en tu negocio de coaching puede marcar la diferencia. Y es que más del 85% de las decisiones que toman tus clientes son emocionales e impulsivas, aunque no lo sepan. 

Sí, seguramente tú también recuerdes alguna ocasión en la que compraste algo “casi sin querer”, sin ningún tipo de reflexión previa, simplemente porque lo sentiste así. 

Por esa razón, si conoces cómo funciona el cerebro de tus clientes y sus mecanismos internos a la hora de comprar podrás aumentar las conversiones tanto en tus sesiones de venta como en tus lanzamientos. 

Hoy quiero hablarte precisamente de cómo hacerlo y además de forma sencilla en este artículo. ¡Toma nota! 

 

Qué son las neuroventas 

 

Podemos definir las neuroventas como el conjunto de técnicas basadas en el funcionamiento del cerebro que nos ayudan a cerrar ventas, aunque también son útiles para fidelizar, para posicionar tu marca, y otras acciones comerciales. 

La neurociencia se encarga de investigar cómo funciona el cerebro y cuáles son los mecanismos internos que se activan dependiendo del contexto, y cuando hablamos de las neuroventas, lo que estudiamos es cómo funciona a la hora de comprar. 

La misión de las neuroventas es influir en las decisiones de compra de las personas. 

Y para esto, lo que se hace es tratar de provocar emociones positivas, y retener la atención para que el sistema mental identifique eso como una buena decisión. 

Si hablamos de neuroventas, no podemos dejar de mencionar a Jürgen Klarić, un experto en neuromarketing y neuroinnovación, y escritor del libro titulado: «Véndele a la mente, no a la gente».

Jürgen afirma que el 85% de las decisiones de compra se toman desde el inconsciente, por ejemplo, teniendo en cuenta cómo te hace sentir esa compra. 

 

¿Cómo aplicar las neuroventas de una forma sencilla en tu negocio de coaching? 

 

Para aplicar las neuroventas en tu negocio no hace falta ser ningún experto en la materia ni implementar técnicas avanzadas y complicadas. 

Puedes aprender algunas acciones como las siguientes:

 

  • Llama por su nombre a tus clientes 

Recordar y usar el nombre de un potencial cliente activará automáticamente su satisfacción, le hará sentir importante y reconocido, y no un número más. 

Esto te sirve tanto para las sesiones de venta uno a uno, como para tus comunicaciones por email. Humaniza al máximo tus acciones comerciales y notarás la diferencia. 

 

  • Anticípate a las objeciones y no les pongas a la defensiva

Lo más probable es que a la hora de vender tus servicios o productos las personas que te estén escuchando (es decir, tus potenciales clientes) se estén haciendo preguntas o tengan dudas de si eso es o no para ellos. 

Por eso, si te anticipas a las objeciones que se puedan estar haciendo, su mente no podrá argumentar nada en contra de su decisión de compra. 

Por otra parte, si no logras anticiparte a esa objeción, en lugar de posicionarte con un “estás equivocado” que lo pondrá a la defensiva, utiliza el giro de Ransberger.

El giro de Ransberger es una técnica de comunicación de 3 pasos que es útil para responder a los desacuerdos de las personas, y que consiste en:

1 – Escucha las objeciones del cliente potencial. 

2 – Entiéndelas, o realiza preguntas hasta que el cliente las comprenda. 

3 – Encuentra el objetivo común entre las objeciones y argumenta por qué lo que ofreces es la mejor manera de lograr esos objetivos. 

 

  • Aprende oratoria 

No, calma, no es necesario que te vuelvas un experto orador, pero a la hora de vender, saber expresarte con claridad y seguridad de forma oral te hará ganar puntos (y muchos). 

Si por ejemplo detectas que dices muchos “ehhh…” o coletillas como “¿vale?”, te recomiendo trabajar en ello para que no aparezcan más en tus mensajes. 

También puede ser que notes que te tiembla la voz, o que te trabas. 

¡Nada de eso importa! La oratoria, o al menos la comunicación oral, es una habilidad que se aprende y mejora, y es una pieza fundamental en las neuroventas. 

Nada que ver una persona segura, hablando con claridad y confianza, que alguien con la voz temblorosa, dando mil vueltas sobre lo mismo y sin llegar a ningún punto, ¿no crees? 

La credibilidad es totalmente diferente. 

 

  • Apóyate en los deseos de tus clientes

¿Qué es lo que más desearía tu cliente en este momento? ¿Tal vez, por ejemplo, conseguir liderar su equipo de una forma eficiente? 

¡No! Ve un paso más allá. 

Tu cliente quiere (siguiendo con el ejemplo) reconocimiento, crecer profesionalmente, promocionar, resultados económicos… 

Encuentra ese deseo, “lo que más desea en el mundo”, y explícale que trabajando contigo lo conseguirá. Eso hará que su cerebro automáticamente reduzca el miedo y quiera seguir adelante. 

Como ves, no hace falta ser ningún experto para comenzar a aplicar las neuroventas en tu negocio de coaching. 

Sobre este tema hay muchísimo más de lo que hablar, así que si os gustaría una segunda parte de este post, no tienes más que hacérmelo saber y me pondré manos a la obra. 

Cuéntame, ¿habías oído hablar alguna vez de las neuroventas? 

 

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¿Estás cayendo en la trampa de compararte o realmente te estás inspirando? 

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