7 pasos para relanzar tu negocio de coaching en verano

¿Y si aprovechas el verano para relanzar tu negocio? Estas semanas en las que todo se pone modo pausa, en las que las cosas parecen ir más lentas, son perfectas para planificar un relanzamiento. 

Porque sí, la energía del nuevo curso tras las vacaciones de verano es muy potente, y todos estamos más receptivos. 

Por eso, si últimamente no estás teniendo los objetivos que te gustaría con tu negocio de coaching, o estás pensando en lanzarte de una vez por todas, estas semanas estivales son ideales para planificarlo todo. 

¿No sabes por dónde empezar? Si es así, estás en el lugar adecuado. Sigue leyendo porque te resumo los 7 pasos para relanzar tu negocio de coaching en verano. 

 

¿Cómo relanzar un negocio? 

 

Es importante que antes de ponerte manos a la obra, te replantees seriamente si lo que estás haciendo es lo que realmente quieres hacer. 

Si es así, puedes pasar al punto 1 directamente, pero si tienes dudas, quédate. 

Muchas veces vamos en piloto automático, y gastamos toda nuestra energía, nuestro tiempo y nuestro dinero en un proyecto que ya no nos gratifica. 

Perder la ilusión, aunque no lo creas, es una razón de peso para replantearse las cosas. 

Si cuando echas la vista atrás ves que durante los últimos meses solo has estado apagando fuegos, tapando parches y ejecutando sin ningún tipo de disfrute, piensa si vas por el camino correcto. 

Y ojo, porque yo no soy partidaria del “busca un trabajo que te guste y no volverás a trabajar ningún día más en tu vida” porque el trabajo, al final, será trabajo. Y tendrás días mejores, y días peores (de emprendedor a emprendedor, seguro que sabes de lo que te hablo). 

Pero siempre existen esos momentos de chispa, de disfrute, de gozo. Por eso, si no los hay, es el momento de parar y valorar si lo que quieres es relanzar tu negocio, o hacer otra cosa totalmente distinta. 

Tanto si lo tienes claro desde el principio, como si finalmente decides que lo que quieres hacer es relanzarlo, estos son los pasos que te recomiendo seguir. 

 

1- Define el para qué de tu negocio 

 

¿Cuál es la razón de ser de tu negocio? Y no, no me refiero al “que te de un trabajo que te guste”. 

Ve más allá. Para qué haces lo que haces. Cuál es tu misión. Decía Jennifer Lopez: “Yo no hago películas y canciones para ganar dinero ni premios, que también. Lo hago porque quiero contar historias, emocionar con mi creación, llevar a personas de todo el mundo un mensaje. Busco que cuando conozca a alguien no me recuerde por mis galardones, me recuerde por el día que le hice llorar de emoción…”

Si encuentras ese para qué, todo cambiará. Un “para qué” que tal vez no sea el mismo de cuándo empezaste, ni será el mismo en un tiempo. Pero será lo que te guíe hoy. 

Por ejemplo, tu para qué puede ser: “conseguir que mujeres dejen de sentirse abrumadas por sus retos profesionales y se empoderen, sientan satisfacción al lograrlos y se sientan orgullosas de sí mismas, y de mí por ayudarlas”. 

 

2 – Identificar en qué fase está tu negocio 

 

Saber cuál es la etapa del negocio en la que te encuentras ahora mismo es muy importante para el resto del plan. 

Todo negocio pasa por una serie de fases, que van desde la introducción (la mas motivadora), la etapa de crecimiento (cuando comienzas a tener rentabilidad), la de madurez (empresa consolidada, negocio estancado) y etapa de declive (la empresa necesita hacer cambios o irá a pique).

Detecta en qué fase está tu proyecto en este momento, y adapta el relanzamiento a ella para que realmente tenga sentido. 

 

3 – Objetivos que valgan la pena 

 

Hablando de acciones que tengan sentido, el tercer punto sería marcarse objetivos que valgan la pena, es decir, que tengan sentido. 

Porque, ¿qué sentido tiene marcarte como objetivo llegar a 10k seguidores en tu cuenta de Instagram, si todavía no tienes ni definidos tus servicios ni tienes una cartera de clientes? 

Creo que sería, siguiendo con este ejemplo, más sensato que el objetivo sea definir un programa individual, y conseguir tus primeros 5 casos de éxito. 

A veces nos cegamos con objetivos que solo alimentan nuestro ego, pero que no tienen sentido para la fase ni las metas que tenemos. 

 

4 – Ordena, organiza y sistematiza todo

 

El siguiente paso es bloquearse al menos una semana para ordenar, organizar y crear todos los sistemas posibles para el negocio, si no los tienes ya. Y si los tienes, para repasarlos y reajustarlos en el caso de que sea necesario. 

Un negocio ordenado es un negocio productivo, y a veces estamos tan apurados de tiempo que dejamos este tema tan importante para luego. Un luego que nunca llega, y que nos hace cometer errores y perder mucho tiempo. 

Además, si aplica según la fase en la que estas de tu negocio y con tus objetivos, tener esto listo hará que empezar a delegar sea mucho más sencillo. 

 

5 – Valida tu mensaje 

 

¿El mensaje que estás dando es realmente el que quieres dar? ¿Crees que se entiende como se debería entender? 

Puedes probar a hablar con un cliente y preguntárselo directamente. O en hacer una encuesta, o contar con la opinión de un profesional. 

Sea como sea, antes de seguir adelante, valida si el mensaje que lanzas es el más adecuado, y haz los cambios pertinentes tanto en tus plataformas como en todo lo que sale del negocio, incluyendo tus propias presentaciones.  

 

6 – Planifica y vencerás

 

Sobre planificación queda poco que decir. Basta con hacer una búsqueda en Google para encontrar todo lo que necesitas y más. 

Pero hay algo que tal vez no estás teniendo en cuenta, y es que sobre papel todo es posible. Puedes hacer todo lo que te propongas y más. Pero, ¿es realmente viable? 

Para comprobarlo, tienes que hacer 2 cosas. La primera, hacer una estimación de las horas que necesitas para cada cosa. Y si dudas, tira siempre a alza. 

La segunda, ver en tu agenda si tienes ese espacio para ejecutarlo y bloquearte ese espacio de tiempo, al igual que lo harías cuando tienes una cita importante: que sea inamovible. 

Esta será la forma para que la planificación sea realista y te ayude a cumplir tus metas. 

 

7 – Lanza 

 

Ahora que ya tienes la base de todo, marca la fecha en el calendario, y a trabajar. 

Puede que quieras hacer un lanzamiento más ruidoso para conseguir un pico de ventas de algún producto, anunciar que tienes la agenda disponible para nuevos procesos, o simplemente comenzar poco a poco a ir consiguiendo los objetivos que te hayas marcado en las anteriores fases. 

Sea como sea, lo importante es que tras este relanzamiento, tu meta sea mantenerte estable, dándole visibilidad a tu negocio y consiguiendo clientes recurrentes con los que vivir de tu pasión. 

Si no sabes por dónde empezar en tu caso, puedo ayudarte. Tanto si estás empezando, como si ya llevas un tiempo con tu negocio. 

Ahora te toca a ti relanzar tu negocio: remángate, y ¡manos a la obra! 

 

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